Name it and go to sleep.
Laura. 19.
Medellín.
/
Cuando tengas ganas de morirte
esconde la cabeza bajo la almohada
y cuenta cuatro mil borregos
Quédate dos días sin comer
y veras qué hermosa es la vida:
carne, frijoles, pan.
Quédate sin mujer: verás.
Cuando tengas ganas de morirte
no alborotes tanto: muérete y ya
written by Sabines (via soymuchasmujeres)
5,746 notes
April 10th
nevver:

Hemingway

El resumen de nuestra vida.Hace poco comimos de una comida entera que nos encontramos.Compartimos cualquier acera, el trago barato es lo nuestro, y entre menos una pizza mejor.Para qué hijueputas plata cuando hay tanto tantísimo amor por compartir.

nevver:

Hemingway

El resumen de nuestra vida.
Hace poco comimos de una comida entera que nos encontramos.
Compartimos cualquier acera, el trago barato es lo nuestro, y entre menos una pizza mejor.
Para qué hijueputas plata cuando hay tanto tantísimo amor por compartir.

dgmdz:

arpeggia:

Claude Monet in his studio

Thank you for everything.

¡SEÑOR!

30 notes
April 4th
Cuando estamos en casa, y salimos a fumar, él se sirve un vaso de jugo, de lo que sea que haya en la nevera -no hay una variedad inmensa de jugos en realidad y usualmente se sirve agua- y yo cojo el par de cigarros, me dirijo hacia el balcón, y él, en un gesto casi automático se dirige a la cocina, sirve la jarra de lo que sea que encuentre, y me encuentra en el balcón.

No sé cómo ni por qué se ha convertido en un ritual. Ahora que lo pienso desde la distancia parece que hubiera sido así toda la vida.

No lo escribo porque sea relevante, ni como un llamado a la memoria que se parece más bien a la reminiscencia, sino como un recordar, un encontrar de los gestos de los otros que habitan con uno, que habitan este mundo con uno permanentemente y de los que uno se escapa por la infinita costumbre.

El retorcer de una mano cuando hablan, la gesticulación precisa de una palabra concreta, el torcer la boca cuando se ríen.
Son gestos que se vuelven invisibles por  la frecuencia, por el continuo transcurrir de los días y las conversaciones.

Lo escribo porque es hermoso verlos, cuando se ven por primera vez y se es consciente que han sido así toda la vida. Es como encontrar un pequeño tesoro, un milagro de uno, de uno solamente, un milagro para la contemplación de los otros, esos otros propios.

Es la gratitud de encontrar algo que nunca se ha perdido, pero que tampoco se había encontrado y se regala por primera vez.

Cuando estamos en casa, y salimos a fumar, él se sirve un vaso de jugo, de lo que sea que haya en la nevera -no hay una variedad inmensa de jugos en realidad y usualmente se sirve agua- y yo cojo el par de cigarros, me dirijo hacia el balcón, y él, en un gesto casi automático se dirige a la cocina, sirve la jarra de lo que sea que encuentre, y me encuentra en el balcón.

No sé cómo ni por qué se ha convertido en un ritual. Ahora que lo pienso desde la distancia parece que hubiera sido así toda la vida.

No lo escribo porque sea relevante, ni como un llamado a la memoria que se parece más bien a la reminiscencia, sino como un recordar, un encontrar de los gestos de los otros que habitan con uno, que habitan este mundo con uno permanentemente y de los que uno se escapa por la infinita costumbre.

El retorcer de una mano cuando hablan, la gesticulación precisa de una palabra concreta, el torcer la boca cuando se ríen.

Son gestos que se vuelven invisibles por  la frecuencia, por el continuo transcurrir de los días y las conversaciones.

Lo escribo porque es hermoso verlos, cuando se ven por primera vez y se es consciente que han sido así toda la vida. Es como encontrar un pequeño tesoro, un milagro de uno, de uno solamente, un milagro para la contemplación de los otros, esos otros propios.

Es la gratitud de encontrar algo que nunca se ha perdido, pero que tampoco se había encontrado y se regala por primera vez.

5,109 notes
March 24th
De las novelas más hermosas que he leído de Bolaño, por no decir en general.A mí cualquier cosa que tenga que ver con la masacre de Tlatelolco me toca una fibra complicada y hermosa, y más si viene en forma de la narrativa de este señor.Y bueno, nada qué decir de la cita, ahí no hay discusión que valga.

De las novelas más hermosas que he leído de Bolaño, por no decir en general.
A mí cualquier cosa que tenga que ver con la masacre de Tlatelolco me toca una fibra complicada y hermosa, y más si viene en forma de la narrativa de este señor.

Y bueno, nada qué decir de la cita, ahí no hay discusión que valga.

rotwelt:

Va a subir la marea.

Ojalá se lo lleve todo.

“She wrote me a letter. No one else wrote me a letter.”

Me propuse cuando la vi, hacer una reseña seria de The Master. No sé cómo empezar.
Es una película fuerte, cuando le hablé de Magnolia al amigo con el que fui a ver la película me preguntó: ¿es así de zafada? Y zafada me parece una buena descripción para las películas de Anderson.
Es la apología a la libertad y al derecho a no saber qué hacer con la vida. 
En toda la trama de la historia se desenvuelve la formación de un culto, sus fases, sus excesos, sus entreveres. Pero esa no es ni parece ser la intención de la película. La película no se trata del culto, se trata de Freddie Quill volviéndose loco con su libertad. 

Tiene escenas muy fuertes, las de los interrogatorios fueron de mis favoritas. Llega a dar miedo, a concentrar y a presionar incluso, pero toca una vibra difícil de tocar, la misma vibra que toca Polanski, una cuestión parecida al estrés, al desespero, como si uno necesitara salirse de esas cuatro paredes y sacar a los personajes con uno.
Es fuerte, y complicada, como Magnolia. Y buenísima, como Magnolia.

Vale decir también que solamente la actuación de Joaquin Phoenix amerita ver la película, y que Hoffman no va a decepcionarnos nunca.
Yo hubiera peleado ese Oscar entre Phoenix y Day Lewis, la construcción del carácter de Quill es capaz de enfrentarse a la increíble reencarnación de Lincoln, que ya es un poco decirlo todo.

Eso es lo más resaltable de la película, la construcción de personajes completos, que no se dejan ver del todo, por los que no se siente una empatía partícular, no son ni héroes ni mártires, personajes complejos que buscan como el buen arte, penetrar hondo en la naturaleza humana.

“No importa cuál de las tres o cuatro o cinco vea uno, al final la sensación en el torax es siempre la misma. Es mas o menos la que uno siente al terminar de leer cuentos de Salinger, una ansiedad benigna: ahí, en ese lugar, sucedieron cosas, se dijeron cosas. Ahí atrás hay algo, no se bien qué es pero hay algo, y aunque no lo sé siento como si lo hubiera entendido de alguna manera implícita. Como si no admitiera palabras pero de todas maneras entrara por ojos, nariz y boca.”

Es lo que tiene Javier Moreno para decir de Magnolia, y se parece mucho a lo que tendría yo para decir de The Master.
Ese sentimiento de lo dicho, de lo sucedido, de lo entendido sin entender.

22 notes
February 11th
earlymorningtony:


Ibrahim Ferrer and Omara Portuondo


“Mientras el cuerpo aguante, cantaremos canciones para olvidar el frío. En las canciones es verano siempre.”  - Luis Alberto de Cuenca.

earlymorningtony:

Ibrahim Ferrer and Omara Portuondo

“Mientras el cuerpo aguante, cantaremos canciones para olvidar el frío. En las canciones es verano siempre.”  

- Luis Alberto de Cuenca.

1,614 notes
February 11th
nevver:

What did you expect?

Esto es lo que necesitamos hacer.Qué suicidio colectivo ni qué suicidio colectivo, The misery day parade.

nevver:

What did you expect?

Esto es lo que necesitamos hacer.
Qué suicidio colectivo ni qué suicidio colectivo, The misery day parade.

2 notes
February 5th
Es innegable que en la modernidad se puedan establecer lazos más fácilmente. Lazos más indirectos y de mucho menos vínculo, para fines volátiles en su mayoría. Lo virtual, por ejemplo.
Y también es innegable que se pueden crear lazos de más gente, mucho más poderosos, con fines a los que sólo ellos tienen acceso.

Sería inverosímil creer que lo comunal no está mermado, reducido a una expresión mínima de individuos privilegiados, que pueden reunirse mediados por la academia, con fines propios al conocimiento o digamos, al trabajo social institucional.
Pero el trabajo barrial, el trabajo de lazos de la gente del común, del ciudadano a pie, está claramente disminuido, el trabajo de la gente, el trabajo comunal, de comuna, justamente.
Ese trabajo de los lazos propios del pueblo -para hacer cosas, grandes, fuertes, de vínculos que no medie el interés corporativo o institucional sino la labor diaria y el bienestar social, mutuo, recíproco- está cada vez más individualizado y menos comunal.
Esos vínculos comunales, a esos me refiero, han disminuido en pro del interés individual. Del interés del poder. De esa cosa abstracta y grande que uno no puede definir muy bien, ni materializar completamente (ahí están las grandes empresas, las grandes corporaciones que controlan e invaden permanentemente el mundo) pero que así no puedan definir, se ven, se sienten en su impacto diario en la población general.
Ese trabajo corporativo, académico incluso, ese trabajo mediado no es trabajo comunal, ese no es el trabajo de la gente, esos vínculos para el bien común que nacen de la propiedad de los espacios, de las relaciones del diario vivir se han perdido, están cada vez menos inmersas en el transcurrir de la sociedad, eso sí es claramente innegable.

Es innegable que en la modernidad se puedan establecer lazos más fácilmente. Lazos más indirectos y de mucho menos vínculo, para fines volátiles en su mayoría. Lo virtual, por ejemplo.

Y también es innegable que se pueden crear lazos de más gente, mucho más poderosos, con fines a los que sólo ellos tienen acceso.

Sería inverosímil creer que lo comunal no está mermado, reducido a una expresión mínima de individuos privilegiados, que pueden reunirse mediados por la academia, con fines propios al conocimiento o digamos, al trabajo social institucional.

Pero el trabajo barrial, el trabajo de lazos de la gente del común, del ciudadano a pie, está claramente disminuido, el trabajo de la gente, el trabajo comunal, de comuna, justamente.

Ese trabajo de los lazos propios del pueblo -para hacer cosas, grandes, fuertes, de vínculos que no medie el interés corporativo o institucional sino la labor diaria y el bienestar social, mutuo, recíproco- está cada vez más individualizado y menos comunal.

Esos vínculos comunales, a esos me refiero, han disminuido en pro del interés individual. Del interés del poder. De esa cosa abstracta y grande que uno no puede definir muy bien, ni materializar completamente (ahí están las grandes empresas, las grandes corporaciones que controlan e invaden permanentemente el mundo) pero que así no puedan definir, se ven, se sienten en su impacto diario en la población general.

Ese trabajo corporativo, académico incluso, ese trabajo mediado no es trabajo comunal, ese no es el trabajo de la gente, esos vínculos para el bien común que nacen de la propiedad de los espacios, de las relaciones del diario vivir se han perdido, están cada vez menos inmersas en el transcurrir de la sociedad, eso sí es claramente innegable.

21 notes
January 28th
amaliaandrade:

Cómo me compongo yo en el día de hoy, cómo me compongo yo en el de mañana?

Cómo me compongo yo si vivo triste, cómo-me-compongo-yo-me-duele-el-alma.La canción del milenio, aplicada por diez a la veinticinco.

amaliaandrade:

Cómo me compongo yo en el día de hoy, cómo me compongo yo en el de mañana?

Cómo me compongo yo si vivo triste, cómo-me-compongo-yo-me-duele-el-alma.

La canción del milenio, aplicada por diez a la veinticinco.

12 notes
January 28th
He sido usualmente la favorita de la gente grande.De los amigos de mis papás, de mis tíos, de mis primos treintañeros, incluso, de mis propios amigos cuasi treintañeros.Ha sido difícil para mí relacionarme con la gente de mi generación, qué digo relacionarme, gustarles siquiera.No ha sido ni por madura ni por grande ni por genia ni por nada.Ha sido por amargada.Soy, aunque me cueste aceptarlo, como diría Guerriero, una pájara ciclotímica.

He sido usualmente la favorita de la gente grande.
De los amigos de mis papás, de mis tíos, de mis primos treintañeros, incluso, de mis propios amigos cuasi treintañeros.
Ha sido difícil para mí relacionarme con la gente de mi generación, qué digo relacionarme, gustarles siquiera.
No ha sido ni por madura ni por grande ni por genia ni por nada.

Ha sido por amargada.

Soy, aunque me cueste aceptarlo, como diría Guerriero, una pájara ciclotímica.

skeletales:

The project Sum Times by artist Aakash Nihalani points out simple math problems in urban environments.

<3

340 notes
January 16th
Justo lo estoy releyendo y antojando a varios amigos de hacerlo.Lo tengo en la cabeza y justo se me aparece por aquí.Muchísimo amor para este libro. 

Justo lo estoy releyendo y antojando a varios amigos de hacerlo.
Lo tengo en la cabeza y justo se me aparece por aquí.
Muchísimo amor para este libro.