esconde la cabeza bajo la almohada
y cuenta cuatro mil borregos
Quédate dos días sin comer
y veras qué hermosa es la vida:
carne, frijoles, pan.
Quédate sin mujer: verás.
Cuando tengas ganas de morirte
no alborotes tanto: muérete y ya
written by Sabines (via soymuchasmujeres)
“She wrote me a letter. No one else wrote me a letter.”
Me propuse cuando la vi, hacer una reseña seria de The Master. No sé cómo empezar.
Es una película fuerte, cuando le hablé de Magnolia al amigo con el que fui a ver la película me preguntó: ¿es así de zafada? Y zafada me parece una buena descripción para las películas de Anderson.
Es la apología a la libertad y al derecho a no saber qué hacer con la vida.
En toda la trama de la historia se desenvuelve la formación de un culto, sus fases, sus excesos, sus entreveres. Pero esa no es ni parece ser la intención de la película. La película no se trata del culto, se trata de Freddie Quill volviéndose loco con su libertad.
Tiene escenas muy fuertes, las de los interrogatorios fueron de mis favoritas. Llega a dar miedo, a concentrar y a presionar incluso, pero toca una vibra difícil de tocar, la misma vibra que toca Polanski, una cuestión parecida al estrés, al desespero, como si uno necesitara salirse de esas cuatro paredes y sacar a los personajes con uno.
Es fuerte, y complicada, como Magnolia. Y buenísima, como Magnolia.
Vale decir también que solamente la actuación de Joaquin Phoenix amerita ver la película, y que Hoffman no va a decepcionarnos nunca.
Yo hubiera peleado ese Oscar entre Phoenix y Day Lewis, la construcción del carácter de Quill es capaz de enfrentarse a la increíble reencarnación de Lincoln, que ya es un poco decirlo todo.
Eso es lo más resaltable de la película, la construcción de personajes completos, que no se dejan ver del todo, por los que no se siente una empatía partícular, no son ni héroes ni mártires, personajes complejos que buscan como el buen arte, penetrar hondo en la naturaleza humana.
“No importa cuál de las tres o cuatro o cinco vea uno, al final la sensación en el torax es siempre la misma. Es mas o menos la que uno siente al terminar de leer cuentos de Salinger, una ansiedad benigna: ahí, en ese lugar, sucedieron cosas, se dijeron cosas. Ahí atrás hay algo, no se bien qué es pero hay algo, y aunque no lo sé siento como si lo hubiera entendido de alguna manera implícita. Como si no admitiera palabras pero de todas maneras entrara por ojos, nariz y boca.”
Es lo que tiene Javier Moreno para decir de Magnolia, y se parece mucho a lo que tendría yo para decir de The Master.
Ese sentimiento de lo dicho, de lo sucedido, de lo entendido sin entender.
February 11th
Ibrahim Ferrer and Omara Portuondo
“Mientras el cuerpo aguante, cantaremos canciones para olvidar el frío. En las canciones es verano siempre.”
- Luis Alberto de Cuenca.
February 11th
Esto es lo que necesitamos hacer.
Qué suicidio colectivo ni qué suicidio colectivo, The misery day parade.
The project Sum Times by artist Aakash Nihalani points out simple math problems in urban environments.
<3